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Groups > es.charla.gay-lesbiana > #374

Re: La primera vez con mí hija (Relato de sexo incestuoso patrocinado por Blanca)

Newsgroups es.charla.gay-lesbiana
Date 2016-07-02 03:50 -0700
References (10 earlier) <ccr3ms$j09$1@nsnmpen3-gest.nuria.telefonica-data.net> <2lciucFb8e6cU1@uni-berlin.de> <ccr9js$554$1@nsnmpen3-gest.nuria.telefonica-data.net> <ccrag5$l1k5@eui1nw.euskaltel.es> <cdh42g$749$1@localhost.localdomain>
Message-ID <7a031e08-e2a3-4917-8caa-f10daf4c9dd8@googlegroups.com> (permalink)
Subject Re: La primera vez con mí hija (Relato de sexo incestuoso patrocinado por Blanca)
From josetealrumam@gmail.com

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El lunes, 19 de julio de 2004, 20:31:37 (UTC+2), laurar  escribió:
> Me parece un relato asqueroso...
> 
> LR
> 
> 
> "Blanca Mª" <blanca.maria@euskalnet.net> escribió en el mensaje
> news:ccrag5$l1k5@eui1nw.euskaltel.es...
> >
> > "Nennito" <Nennito@UNTARANTANTANya.com> escribió en el mensaje
> > news:ccr9js$554
> > >
> > >
> > > !!! Muuchassssss graciassssss pochola !!! !!! Con las ganas que
> > teníaaaaaaa
> > > !!!........
> > >
> > > !!! A disfrutar !!!
> > >
> > >
> > >
> > >
> > > ************** LA PRIMERA VEZ CON MÍ HIJA **************
> > >
> > >
> > > Autor: Narrador
> > >
> > > Mi primera vez.
> > >
> > > No es que fuera un Santo varón casto y puro, ni nada que se le parezca,
> a
> > lo
> > > que me refiero con eso de mi primera vez. Fue cuando lo hice con mi
> hija.
> > >
> > > Pero no se crean que les habla un enfermo sexual ni nada parecido, que
> se
> > > aprovechó de su hija para saciar su necesidad de sexo, no nada que ver
> con
> > > eso. De hecho me consideraba a mí mismo como una persona normal,
> ecuánime,
> > > responsable, cuidadoso y respetuoso en lo que se refiere al sexo,
> > > principalmente con mis dos hijas. De hecho en casa creo que era el más
> > > escrupuloso con los temas sexuales, ya que siendo el padre de dos hijas,
> > > entiendo que siempre tenía que estar pendiente de cuidarlas de no pasar
> un
> > > mal rato.
> > >
> > > Mi ex-mujer Dalia, en cuanto a eso, se puede decir que es bastante
> > liberal,
> > > Damaris la mayor de mis hijas, desde pequeña siempre fue bastante
> > > desinhibida en cuanto ha andar semidesnuda por la casa, como les dije
> > desde
> > > bien pequeña, como que la ropa le molestaba, y apenas tenía una
> > oportunidad
> > > se la quitaba para quedarse cuando era chiquita únicamente en pantis,
> pero
> > > cuando comenzó a crecer, ya desde los once o doce años, me costó algo de
> > > trabajo el convencerla de que por lo menos comenzara a usar sostenes. Yo
> > por
> > > mi parte le decía siempre, que tuviera algo de pudor, que no andará
> > > semidesnuda por toda la casa y hasta en el patio trasero, lo que al
> > parecer
> > > la tenía sin cuidado. Muchas de las discusiones que tuve con su madre,
> > > fueron a causa de ese tema.
> > >
> > > Cuando no era que discutíamos por eso, discutíamos o mejor dicho mi
> > ex-mujer
> > > discutía, por que según ella se enteraba de que yo la estaba engañando
> con
> > > otras. Pero nunca tuvo evidencia de ello realmente, yo por mi parte,
> > cuando
> > > tocaba ese tema, la dejaba hablando sola. Pero cuando Damaris pasó de
> los
> > > diecisiete, su desarrollo físico se hizo más evidente, aunque no muy
> alta
> > su
> > > cuerpo desarrolló esas bellas curvas que tanto nos agradan a los hombres
> > de
> > > cualquier edad, yo me sentía orgulloso de la belleza de mi hija, pero
> eso
> > no
> > > evitaba que su madre y yo discutiéramos por motivo de su conducta,
> > > discusiones que fueron en aumento. Un día que nos citaron a los dos al
> > > colegio, la Directora nos informó que a nuestra hija mayor la habían
> > > agarrado, teniendo relaciones sexuales con uno de los maestros, al cual
> > > desde luego que botaron, yo por mi parte decidí llevar el caso a los
> > > tribunales, pero mi mujer se opuso y por que eso le crearía un trauma a
> > > nuestra hija, sin tomar en cuenta la vergüenza que pasaría nuestra
> > familia,
> > > pero lo que realmente me hizo desistir fue que Damaris misma me dijo que
> > esa
> > > persona no había sido el primero y de seguro no sería el último.
> > >
> > > A partir de esa fecha, entendí que mi hija se encontraba activa
> > sexualmente,
> > > y quien sabe a ciencia cierta desde que edad. A la casa se la pasaban
> > > llamándola, un montón de chicos, en ocasione salía sin permiso nuestro o
> > > mejor dicho mío, y regresaba ha altas horas de la madrugada, con cara de
> > que
> > > había estado haciendo alguna travesura.
> > >
> > > Por esa razón yo era por decirlo de alguna manera el malo de la
> película,
> > ya
> > > que le llamaba la atención por todo. A diferencia de su hermana menor
> que
> > es
> > > una buena muchacha. Un martes regresé temprano de la oficina, y encontré
> > una
> > > nota de mi mujer que se encontraba acompañando a nuestra hija menor a un
> > > partido de baloncesto, y que debían llegar a eso de las once de la
> noche.
> > >
> > > Pero cuando me dirigía a nuestro dormitorio, al pasar frente a la puerta
> > de
> > > la habitación de Damaris, la encuentro besándose con otra chica de más o
> > > menos su misma edad, y vistiendo en idéntica condiciones que mi hija. O
> > > mejor dicho, casi tan desvestida como se encontraba mi hija mayor. Yo me
> > > quedé paralizado en su puerta observando por un rato que me pareció
> > > interminable, como mi hija y esa otra joven se besaban apasionadamente,
> > como
> > > con sus manos acariciaban una el cuerpo de la otra, y comenzaban a
> tocarse
> > > íntimamente.
> > >
> > > Damaris introducía sus dedos entre la panti de su amiga y acariciaba
> > > suavemente el coño de la chica, mientras que la otra comenzaba a besar y
> a
> > > chupar detenidamente, los erectos pezones y la aureola de mi hija. Al
> > verme
> > > la chica de seguro se asustó, y sin decir una sola palabra, colorada
> como
> > un
> > > tomate por la vergüenza, recogió su ropa y se marchó. Contrario a
> Damaris
> > > que se quedó tendida sobre su cama con las piernas bien abiertas, sus
> > manos
> > > jugueteaban con su largo cabello castaño claro, únicamente usaba en ese
> > > momento una muy pequeñas pantis las cuales apenas y ocultaban su coño y
> > con
> > > una sonrisa maliciosa de niña traviesa en su rostro, me observaba desde
> su
> > > cama, más fresca que una lechuga recién arrancada.
> > >
> > > Yo me encontraba tan molesto como confundido y no les voy a negar que
> algo
> > > bastante excitado al verlas a las dos besándose y tocándose de la manera
> > que
> > > lo hacían. Yo me dirigía a mi habitación sin saber que decirle o hacer,
> al
> > > poco rato Damaris se presentó en mi cuarto, únicamente usando sus
> pantis,
> > > desde luego que le llamé la atención, pero ella viéndome de manera
> > > seductora, comenzó acercase a mí. Aunque traté de quitar mi vista de su
> > > semidesnudo cuerpo, continué llamándole la atención, ella siguió
> caminando
> > > hasta que se detuvo a mi lado.
> > >
> > > Dejándome casi sin poder decir palabras, ya que hasta ese momento nunca
> > > había visto a Damaris como una mujer, para mí hasta ese día era
> > > sencillamente mi hija, una chiquilla malcriada que hacía su voluntad.
> Pero
> > > en esos momentos cuando me detuve a observarla detenidamente, comencé a
> > suda
> > > r. Sus senos parecían que en cualquier momento fueran a estallar, se
> > movían
> > > de un lado a otro al menor movimiento de ella al andar. Podía ver la
> > > coloreada aureola de sus parados pezones húmedos aun por la saliva de su
> > > "amiga". Pero eso no era lo único que llamaba mi atención, sus lindas
> > nalgas
> > > me las mostraba sin pudor ninguno, la escasa tela de su tanguita se le
> > > incrustaba entre sus nalgas, hasta desaparecer del todo dentro de ellas.
> > >
> > > Su coño, parcialmente descubierto, me lo mostraba en todos los ángulos
> > > posibles, dedicándose a recoger algunas monedas que se le cayeron o tiró
> > al
> > > piso con toda la intención cuando entró a mi dormitorio. Con cierto aire
> > de
> > > malicia, me tomó la mano y se la llevó a uno de sus senos, diciéndome
> que
> > > sintiera su corazón, al sentir su caliente piel con la yema de mis
> dedos,
> > > creí que me volvía loco. Aunque luché por separarme de Damaris, ella se
> me
> > > acercaba más y más. Hasta que de momento sentí su boquita sobre mis
> > labios.
> > >
> > > Les digo que luché, por separarme de su caliente bello y joven cuerpo,
> > pero
> > > realmente no creo que haya hecho mi mejor esfuerzo, en ese momento. Todo
> > lo
> > > contrario, comencé acariciar su suave piel, con mis dedos, pero cuando
> > > estaba a punto de separarla de mi cuerpo, siento ese gran deseo de
> besarla
> > y
> > > hasta de acostarme con mi propia hija. Damaris por su parte cuando me
> > > comenzó a besar, debió dejar caer al piso el tanga que usaba, sin que yo
> > no
> > > me diera cuenta, hasta cuando nos separamos para respirar.
> > >
> > > Sentí como mi verga, se había puesto tan dura, como una barra de acero.
> > > Antes de que me negase a continuar, Damaris se agachó con bastante
> > agilidad
> > > y con sus propios dedos extrajo mi miembro de su encierro. Y con esa
> > mirada
> > > de niña traviesa, comenzó a pasar su lengüita por sobre mi glande, a
> cada
> > > lengüeteada que me daba yo sentía como si fuera a estallar, le pedía
> entre
> > > dientes que se detuviera.
> > >
> > > Pero Damaris lejos de detenerse continuó pasando su lengua sobre mi
> > colorado
> > > glande, hasta que de la misma manera que comenzó, se introdujo mi verga
> > > dentro de su boca, sus labios me la succionaban como jamás ni nunca lo
> > había
> > > sentido antes, sus dientes me mordisqueaban sabrosamente el tallo de mi
> > > verga, y su lengua hacía de las delicias de mi glande. Estuve a punto de
> > > venirme dentro de su boca, pero con gran esfuerzo de mi parte me
> contuve,
> > la
> > > verdad que deseaba tenerla entre mis brazos y penetrarla con mi verga su
> > > lindo y liso coñito.
> > >
> > > Llegó un momento en que con algo de esfuerzo de mi parte, la pude
> separar
> > de
> > > mi cuerpo, en ese instante debí salir corriendo de mi habitación, pero
> la
> > > verdad es que la tomé por los brazos, la ayudé a levantarse del piso, y
> > > coloqué mis labios nuevamente sobre los suyos. Nos besamos de manera
> > > sumamente apasionada, yo procuraba tocar cada centímetro de su ardoroso
> > > cuerpo, con mis manos. Mientras que mi hija me agarró mi verga con una
> de
> > > sus manos, ambos terminamos acostados sobre mi cama, yo boca arriba y
> ella
> > > sobre mi cuerpo. Como una loca desenfrenada comenzó a quitarme la
> camisa,
> > y
> > > a soltarme el pantalón, en un abrir y cerrar de ojos me encontraba casi
> > tan
> > > desnudo como ella lo estaba sobre mi.
> > >
> > > Sus lindas nalgas las sentía sobre los muslos de mis piernas, al tiempo
> > que
> > > disfruté como ella misma dirigía con su mano mi verga contra su húmedo y
> > > caliente coño. A medida que la penetraba, sentía ese inmenso placer de
> > > disfrutar de su joven cuerpo. Damaris movía sus caderas sabrosamente
> sobre
> > > mí verga, la que entraba y salía casi totalmente de su cuerpo. Sus seños
> > se
> > > bamboleaban de arriba a bajo, a medida que mi hija cabalgaba sobre mi
> > > cuerpo.
> > >
> > > El ver como casi en cámara lenta, se movía sus bellas y paradas tetas,
> me
> > > provocó agarrarlas con mis manos, por un largo rato se las acaricié y
> > > apreté, hasta que la jalé por un brazo y su boca volvió a unirse
> > divinamente
> > > con la mía, mi lengua comenzó a jugar con la de ella detrás de sus
> labios.
> > > Los dos nos encontrábamos borrachos de sexo y placer, traté de no pensar
> > más
> > > que se trataba de mi propia hija, pero si lo hice realmente, ya que me
> > > excitaba aun más, de ser eso posible.
> > >
> > > A medida que nos besábamos, ella se medio incorporó, pero permanecía con
> > sus
> > > piernas bien abiertas sobre mi cuerpo, sus manos las puso de tras y
> > comenzó
> > > a recostarse ligeramente sobre mis piernas, mientras que yo la volví a
> > tomar
> > > por las caderas y con fuerza animal la pegaba contra mi cuerpo. Damaris
> al
> > > inicio se limitó a gemir divinamente, pero a medida que nos besábamos y
> > > continuamos disfrutando de ese momento el uno del otro, ella me comenzó
> a
> > > decir lo divino que se sentía mi verga dentro de su coño, mientras que
> > > restregaba con mayor fuerza sus caderas contra mi piel.
> > >
> > > La verdad que nunca antes me había sentido tan y tan excitado, quizás
> por
> > lo
> > > prohibido de la situación, o por su joven cuerpo entre mis manos, pero
> el
> > > escucharla, entre otras cosas y barbaridades que dijo, el pedirme que le
> > > diera más y más, me tenía a millón, su voz susurraba entre dientes, papi
> > que
> > > rico estas, eres el mejor macho que he tenido. Pero lo que botaba la
> bola,
> > > era el sentir como su vulva apretaba o agarraba mi verga, de manera tal
> > que
> > > era como si fuera una húmeda y caliente mano que ella tuviera dentro de
> > sí.
> > >
> > > Yo realmente deseaba continuar así, por el resto de mi vida, en ese
> > momento
> > > poco me importaba lo que fuera a pensar el resto del mundo, mi mayor
> deseo
> > > era continuar y creo que el de Damaris también. Debido a nuestro
> > desenfreno
> > > se salió mi verga de su coño, momento que ambos aprovechamos para
> cambiar
> > de
> > > posición.
> > >
> > > Ella se colocó boca abajó, mejor dicho como en cuatro patas, y yo me
> > > arrodillé de tras de ella, y sin necesidad de usar las manos, mi verga
> > > volvió a encontrar su húmedo coño nuevamente. La tomé por las caderas, y
> > > cuando la apreté contra mi cuerpo, Damaris dio un grito de placer al
> > > volverle a enterrar mi verga dentro de su divino coño.
> > >
> > > Por otro buen y largo rato continuamos los dos, yo con una energía que
> > hacía
> > > varios años que no sentía. Mientras que ella la escuche alcanzar otro
> > sonoro
> > > orgasmo de su parte, diciéndome de manera repetitiva me decía, dame más
> y
> > > más duro papi. Con el fin de hacerla disfrutar más de ser eso posible,
> le
> > > agarré la parte superior de su coño con mis manos y con mis dedos busqué
> > > restregarle su clítoris de manera lujuriosa.
> > >
> > > Como no soy de acero, eventualmente me vine dentro del coño de mi hija,
> > fue
> > > la más gratificante de las sensaciones que en mi vida hubiera sentido
> > hasta
> > > ese día. A medida que le empujaba mi verga dentro de su cuerpo sentí ese
> > > inigualable placer de eyacular en tales condiciones, por otro rato
> > continué
> > > metiendo y sacando mi verga de su cuerpo al tiempo que ella me la
> apretaba
> > > divinamente con su vulva.
> > >
> > > Los dos quedamos exhaustos, sudados y desnudos yo sobre su lindo cuerpo
> > > desnudo. Al rato nos levantamos, yo realmente no sabía ni que decir, me
> > > comencé a sentir sumamente avergonzado, por lo que había hecho, el
> llegar
> > > acostarme con mi hija. Fue cuando Damaris se me acercó y me volvió a
> > > estampar un beso sobre mi boca, repitiéndome lo que ya un rato a tras me
> > > había dicho. Que era el mejor macho que ella había tenido.
> > >
> > > Al verme confundido y algo cortado, Damaris me dijo. Ahora no me vengas
> a
> > > decir que te arrepientes de eso, papi estas divino. Quiero volver
> hacerlo
> > > contigo en otro momento, pero no te pongas con ridiculeces, que de
> seguro
> > > que si mi mamá se entera te mata, y al decir eso se le escapó una risita
> > > traviesa. Luego me dijo, ya te das cuenta de que no soy una niña, me
> gusta
> > > el sexo lo mismo con chicos que con chicas, como de seguro te habrás
> dado
> > > cuenta ya.
> > >
> > > Tan pronto la vi salir de mi dormitorio, comencé a recoger todo el
> cuarto
> > > abrí las ventanas, y después de bañarme me acosté. Cuando llegó su
> madre,
> > y
> > > su hermana me despertaron. Dalia me preguntó por Damaris y le dije que
> > debía
> > > estar en su habitación, lo que para no variar no era cierto, de seguro
> > había
> > > salido apenas me fui a duchar. Procuré actuar como de costumbre, y
> apenas
> > > había comenzado Dalia me pidió que me callase que parecía un viejo disco
> > > rayado, repitiendo lo mismo siempre.
> > >
> > > Luego de ese día, en realidad pensé que no volvería acostarme más con mi
> > > hija, hasta estuve a punto de ir a confesárselo al Padre de mi iglesia.
> > > Procuraba no quedarme a solas con ella, por miedo a volver a caer en esa
> > > divina tentación.
> > >
> > > Pero eso trajo en consecuencia que me quedase más tiempo a solas en mi
> > > oficina, y mi esposa continuó jodiendo con eso, hasta que un buen día
> > > estando en mi oficina a eso de las cinco de la tarde luego que todos los
> > > empleados y empleadas se habían marchado, escucho una voz femenina me
> > > llamaba por mi nombre desde fuera, al abrir la puerta, lo primero que
> veo
> > es
> > > a Damaris que se me tira encima y me da un frenético abrazo acompañado
> de
> > un
> > > no menos sonoro y caliente beso.
> > >
> > > La verdad que me agarró fuera de base, lo menos que me imaginaba, era
> que
> > > ella pasara por mi oficina. Por un rato nos mantuvimos juntos besándonos
> > en
> > > toda la puerta, hasta que uno de los tipos de la limpieza, pasó por el
> > > pasillo. En ese momento cerré la puerta y Damaris sin decir nada se
> > comenzó
> > > a quitar la poca ropa que cargaba puesta, solo se limitaba a una muy
> corta
> > > mini falda y una pequeña camiseta floreada, sin mangas ni cuello.
> > >
> > > Debajo no cargaba más nada puesto, yo al verla y de solo sentir su
> > caliente
> > > cuerpo pegado al mío, me excité tremendamente. La tomé por la mano y la
> > > llevé a mi oficina, donde sin dejar de besarnos comencé yo a quitarme
> toda
> > > la ropa, con determinación pero sin prisa alguna, quería disfrutar de
> cada
> > > instante con mi hija nuevamente.
> > >
> > > Nos continuamos besando, hasta que yo comencé a parar mis labios por
> sobre
> > > su cuerpo, por un rato me detuve en cada uno de sus bellos senos, los
> que
> > > chupaba y besaba una y otra vez, lamía la aureola de sus pezones, hasta
> > > hacerla gemir de alegría. Continué pasando mi lengua por sobre su piel,
> > > hasta que me detuve en su lindo ombligo por un corto rato, luego
> continué
> > > hasta su depilado coño y como un maldito me puse a besar y lamerlo hasta
> > que
> > > Damaris comenzó a gemir nuevamente, deseaba que ella alcanzara otro
> divino
> > > orgasmo de esa manera, lo que no se hizo esperar.
> > >
> > > A medida que mi boca mis dientes mi lengua y saliva la tocaban toda,
> ella
> > > procuraba mantener sus piernas abiertas disfrutando plenamente de lo que
> > le
> > > hacía con mi boca, con mis dientes le mordisqueaba su inflamado clítoris
> y
> > > ella se retorcía del placer.
> > >
> > > Al poco rato Damaris me devolvió el favor con creses, dándome una
> soberana
> > > mamada.
> > > Esa tarde en mi oficina los dos hicimos de todo, nos besamos
> acariciamos,
> > > nos tocamos, en fin hasta los dedos de sus pies se los chupe, al igual
> que
> > > de momento se me ocurrió pasarle la lengua por su lindo y parado culito.
> > > Cuando hice eso, Damaris pareció recibir una especie de descarga
> > eléctrica,
> > > y me pidió o mejor dicho hasta me rogó, que continuase haciéndoselo.
> > >
> > > A medida que mi lengua acariciaba su colorado y apretado esfínter, mi
> hija
> > > me propuso que le diera por el chiquito. De las pocas cosas que le
> llegue
> > a
> > > decir fue que lo tomase con calma, que dejásemos que todo fluyera como
> > hasta
> > > ese momento. Esos remordimientos que en algún momento tuve presente, los
> > > mandé para buen sitió, la madre del que me dijera en ese instante que
> eso
> > > era malo. Yo disfrutaba tanto, el pasar mi lengua por el culo de mi
> hija,
> > > como de mamarle su coño.
> > >
> > > Damaris disfrutó de otro divino clímax a medida que le mamaba el coño y
> su
> > > culo a intervalos. Luego la volví a penetrar, sentí como mi verga a
> medida
> > > que la comenzaba a penetrarla se ponía más y más dura. Mientras que mi
> > hija,
> > > me pedía que le diera más. Ambos estrujábamos nuestros cuerpos
> mutuamente,
> > > disfrutando de la dicha de ese momento.
> > >
> > > Ella se encontraba acostada boca arriba sobre el sofá de mi oficina, con
> > una
> > > pierna por encima del respaldo y con la otra apuntando al piso, yo la
> > tenía
> > > tomada por la cadera y la pegaba contra mi cuerpo totalmente, sacaba
> hasta
> > > afuera mi cabeza y en un momento volví a ver su colorado y palpitante
> > > esfínter, sin decirle nada me incliné un poco hacía adelante, y toda la
> > > saliva de mi boca que se encontraba entre sus lindas y bien paradas
> nalgas
> > > actuó como lubricante.
> > >
> > > Al sentir mi verga sobre el hueco de su culo, abrió lo ojos de manera
> > > desmesurada, y se me quedó viendo como esperando que más pasaba, cuando
> > > presioné mi duro glande contra ella, dejó escapar un pequeño grito de
> > dolor,
> > > sus ojos parecían que se fueran a salir de su rostro, hasta pensé en
> > > sacárselo, pero Damaris se relajó de manera fantástica, su hueco se
> > comenzó
> > > a cerrar y abrir, a medida que se tragaba todo lo largo y ancho de mi
> > verga.
> > >
> > > Por su rostro rodaban un par de lagrimitas, pero rápidamente comenzó a
> > mover
> > > su cadera, una de mis manos la coloqué sobre su coño, y a medida que la
> > > sobaba con fuerza le enterraba y sacaba mi verga de su virginal culo.
> > >
> > > Damaris me continuaba diciendo que le diera duro, como yo creo que ya es
> > su
> > > costumbre, mientras que yo obedecía ciegamente su pedido. Cuando alcanzó
> > > nuevamente otro orgasmo, me apretó con fuerza con sus piernas por mi
> > > cintura. Mis dedos apretaban su clítoris, haciéndola más que gemir
> gritar
> > > como loca que le diera más. Yo disfruté de esa venida, como en pocas
> > > ocasiones lo he disfrutado con otras mujeres.
> > >
> > > Esa noche al regresar a nuestra casa, mi esposa me dijo hecha un mar de
> > > llanto, que deseaba el divorcio. Al principio temí que hubiera
> descubierto
> > > lo de nuestra hija y yo, pero cuando volvió con la misma cantaleta, me
> > > tranquilicé enormemente, tanto que de momento le dije, sencillamente que
> > si,
> > > siempre y cuando fuera por consentimiento mutuo y sin pelea. Ella como
> que
> > > no esperaba eso, y aun llorando Dalia, hable con mi hija menor, y recogí
> > mis
> > > cosas.
> > >
> > > Damaris durante un tiempo vivió en mi nueva casa, hasta me presentó
> alguna
> > > de sus "amigas". Pero un buen día me dijo que había un chico que le
> > gustaba
> > > y cuando la vi que se vestía con todo y pantis y se puso un lindo
> vestido
> > de
> > > falda larga, entendí que pronto se marcharía de mi lado, lo que en parte
> > me
> > > dolió, y más me sorprendió que se casasen. Desde luego que hoy en día en
> > > pocas ocasiones la veo a ella, procuro mantener distancia tanto por el
> > bien
> > > de ella y de su nueva familia, como por el mío, no sea que me de un
> ataque
> > y
> > > me le tire encima. De paso, ya me ha hecho abuelo par de veces.
> > >
> > >
> > > http://relatos.marqueze.net/salto.php?cod=10908
> > >
> > >
> > > Nennito@UNTARANTANTANya.com
> > >
> > > --
> > > Estaría dispuesto a uno de mís ojos donar
> > > sí mi grave enfermedad mental
> > > por un cáncer o lo que ahora llaman sida pudiera cambiar.
> > > * Nennito *
> > >
> > > IP Fija: 80.34.155.11
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> > >
> >
> >

te parece asqueroso pero bien ke te metes a leerlo

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Re: La primera vez con mí hija (Relato de sexo incestuoso patrocinado por Blanca) josetealrumam@gmail.com - 2016-07-02 03:50 -0700
  Re: La primera vez con mí hija (Relato de sexo incestuoso patrocinado por Blanca) sotoi96644@gmail.com - 2016-08-02 16:52 -0700
  Re: La primera vez con mí hija (Relato de sexo incestuoso patrocinado por Blanca) josele_317@hotmail.com - 2020-08-11 17:16 -0700

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